viernes, 28 de noviembre de 2008

Solos




En cuanto te cortan el cordón umbilical estás solo. Y mueres en la misma condición.
Así es como nos sentimos en el fondo. Como me siento.

Excepto los que nacen de culo. Esos son especiales.


mismo día, mismo sueño

jueves, 27 de noviembre de 2008

...

Contemplo como el mar en calma entra en cólera,
y como las columnas de la tierra la dejan caer en paz...
El sustento es saber que cae al infinito,
la vida en sí misma dejará de existir.

Oigo los lamentos que gritan en mi subconsciente,
y me permito un momento de calma,
pensando que todo acabará.
Desgastada está, ésta mi alma rota,
que suspendida entre los hilos vuela adherida al viento que la empuja...

Hay algo que tengo claro,
que no he venido a este mundo para que nadie sufra por mi desdicha,
ni por mi ausencia en la vida,
vengo para reivindicar el derecho a la duda,
y para creer que en mí, puedo hallar el camino de vuelta.


J.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lloro.
He llorado.
Lloré.

Espero que llegue. Busco la felicidad.

Me odié.
Me odio.
Me odiaré.

Cambiar sin lógica. Nuevo ser sorprendido por el sol.
Adoro la penumbra.


mismo día, mismo sueño

Ante el dolor de los demás...

Accedo a pensar en que un futuro distinto es posible,
aunque personalmente no lo conozco.
Soy libre tanto de pensamiento como de determinismo,
pues me sitúo en la desgracia, sin miedo a caer.

Perezco junto al mártir que llora a su hijo muerto,
y siento su dolor en lo más profundo del ego humano.
Mis lágrimas, no palian mi sufrimiento, ni el ajeno,
acrecentan las ganas de padecer mil lamentos más.
Qué terrible es esta soledad inacabada,
porque de principio a fin
se abren las puertas de otro mar hacia el norte.

Libérame esta noche de las cadenas de mí mismo,
libérate mente de tu crudo padecimiento,
que aunque nada toque tu nefasto orgullo,
todo y repito todo carece de sentido alguno.


J.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Un fecha del año

Cambia el tiempo, cambia el sueño. Sueña con el tiempo.
Ríe, pues será la última ocasión en nuestro ocaso.
Dos pasos te quedan.
Dos minutos.
Dos suspiros.


mismo día, mismo sueño

Sin Título

Sentirse enfermo,
perder todo lo que uno posee,
perderse a sí mismo en pos de la nada.
Indefenso, solo, moribundo, triste...

Enajenado por el tiempo; éste al corromperse
suelta un haz, un hálito de rencor indescriptible.
Es mi sombra la que me recuerda en la mañana,
para hacer temblar al miedo de sí...
Por la noche todo es oscuridad tenebrosa,
terminaré por volverme loco, hasta que el olvido me lleve.

Perdón, perdón a ti, perdóname
aunque sólo sea en el silencio.
Necesito tu libertad para ti
y volar en el lamento
de que todo cambia,
que yo soy el dolor y tú la bendición,
que yo soy el pasado y tú el presente que renace a cada instante.

Derrama ese último suspiro que te oprime el pecho y libérate,
ser como eres es tú destino, yo sufro la condena de mis pensamientos.

Terminaré esto que te hablo,
rompiendo la llave que nos une,
para renacer de nuevo como un ave fénix,
en medio de un tumulto ciego y oscuro.


J.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Improvisa




mismo día, mismo sueño